historia
  • by

Antequera, historia y cultura

La situación de Antequera en el centro geográfico de Andalucía y en el corredor natural que a lo largo de la historia ha canalizado las comunicaciones entre la Alta y baja Andalucía, entre Granada y Sevilla, ha favorecido a lo largo de la historia un importante trasiego de hombres y culturas. Desde que el hombre de la Edad de Bronce decidió habitar estas tierras, dejando su huella en Menga, Viera y el Romeral con construcciones funerarias de primer orden, el problamiento de Antequera ha sido continuo.

En la antigüedad destaca la presencia de la dominación romana, a la que se debe el origen de la ciudad de Antequera (Antikaria, La Antigua). En torno a esta ciudad surgieron otras como Aratepi y Singlia Barba, que estaban entre las más importantes de la Málaga romana.

En el siglo VII tras la conquista de la ciudad por Abdelaziz-BenMuza, ésta pasó a llamarse MedinaAntikaria, y más adelante Antikaria.

A los árabes se debe la construcción de las murallas de Medina y de la Alcazaba, en la que se destaca la Torre del Homenaje. Pero pese a todas las defensas construidas, la ciudad cayó en 1410 ante las tropas del Infante Don Fernando.

Al convertirse en ciudad fronteriza pasó por un periodo difícil, pero una vez que se terminó con la amenaza árabe la ciudad disfrutó de un periodo de expansión demográfica y urbana, como consecuencia de su ubicación natural y de la serie de privilegios reales otorgados, tendentes a favorecer su crecimiento. El siglo XVI, en su segunda mitad especialmente, va a suponer el momento de mayor crecimiento cultural en la historia de la ciudad. Se levantan templos y palacios y en torno a ellos se va configurando lo que hoy conocemos como el casco antiguo, que alcanza su estructura definitiva en el siglo XVIII.

Como aportación importante a la economía local del siglo XIX hay que señalar la creación, o potenciación en algunos casos, del núcleo industrial antequerano de tejidos. Así mismo, durante este siglo se potenció la industria lanera junto con otras industrias tales como curtidos y siderometalúrgica. Pero estos intentos industrializadotes no pudieron competir con la estructura y tradición agraria de la comarca que terminó imponiéndose. En la actualidad Antequera vuelve a compaginar el carácter agrícola de su comarca con el resurgir de la actividad industrial, localizada fundamentalmente en el Polígono Industrial Comarcal.